• White Facebook Icon
  • White Instagram Icon
  • White Pinterest Icon
  • White Twitter Icon
  • White YouTube Icon

Política de cookies

Mujer de rojo

21.11.2017

Mujer de rojo

 

Hoy la mujer de rojo me ha visitado. Así, de golpe y porrazo y sin avisar. Teníamos cita la semana que viene, pero la muy condenada ha decidido adelantar nuestra cita y ha golpeado con fuerza la puerta de mis entrañas. Para los que todavía no lo habéis adivinado, os lo explico más detalladamente desde LAS IDEAS DE GALA, hablo de la señorita menstruación.

 

Quizás os parezca un tema algo tabú. Bien sabe dios que a muchos me los imagino sonrojándose y cuestionándose sobre el por qué se me ocurre hablar sobre esto. Pues lo cuento por que, además de ser algo de lo más natural, hace no mucho leí un interesante artículo sobre mitos de la menstruación alrededor del mundo y como ésta puede llegar a ser toda una pesadilla para las mujeres en determinados países o culturas del mundo.

 

Cualquiera diría que ya hemos entrado en el siglo XXI. Y es que existen una serie de creencias que parecen más estigmas a los que por cierto, creo que le falta un par de dedos de frente.

 

En Nepal, por ejemplo, se me pone los pelos de punta solo de pensar que a las mujeres, cuando se encuentran con el periodo, son encerradas en cuartos oscuros, donde no puede penetrar ni un rayo de luz, mientras son aisladas para evitar cualquier contacto humano. Con perdón, pero la madre que parió al que se le ocurrió esa genial idea. La regla es algo de lo más natural no es la peste. Por dios, es que sulfuro solo de pensarlo. Sin regla, sinos paramos a pensar no habría humanidad ¿Se lo puede explicar alguien a los energúmenos que hacen esto?

Pero el machismo no queda ahí. En Japón, un país moderno a más no poder, para colmo, las mujeres no pueden ejercer empleos laborales catalogados como tradicionalmente masculinos, entre los que se encuentran cocinar shushi ya que a algún lumbreras se le ocurrió la estrambótica idea de que la regla perjudica el sabor del pescado crudo.

 

Pero es que además, por seguir hablando de estrecheces de miras, en Afganitán ducharse durante la menstruación se cataloga como un claro ejemplo de estar enfermo e, incluso, tienen el pensamiento de que las mujeres pueden llegar a ser infértiles por ducharse y en consecuencia, no serían merecedoras de ninguna dignidad ¡La leche! ¡¡¡¿¿¿Qué tendrá que ver la higiene con la chuminada psicológica que se ha difundido prácticamente por todo el país?!!!

 

Pero la absurdez no queda solo aquí. En India, existen una serie de lumbrer@s que opinan que las mujeres jamás deben acercarse a cualquier tipo de vegetal ya que pueden intoxicar la comida ¡Claro, y telepáticamente también pueden convertir el agua en vino!

Y que decir de la absurdez de creencia colombiana que manifiesta que desechar las compresas junto a la basura común puede originar toda clase de enfermedades, en especial el  cáncer.

 

¿Esta es la clase de mundo que queremos construir? Un mundo en el que a las niñas de Malawi la menstruación les llega por sorpresa sin conocer qué es exactamente lo que les sucede. No quiero ni imaginar ni el trauma de las pobres. Si yo sabiéndolo me quedé patidifusa en su día no puedo ni pensar en estas pobres chicas. Y más cuando además en Malawi está prohibido hablar del tema y, para colmo de colmos, tienen hasta prohibido hablar con hombres una vez al mes, coincidiendo con la fecha de la visita de la mujer de rojo.

 

Y lo triste es que puedo seguir y seguir. En Rumanía existe la estúpida creencia que la regla estropea la flora; mientras que en Irán prácticamente es imposible adquirir tampones por que hay quien ha inventado el bulo de que amenazan a la virginidad femenino; en Francia que si la menstruación corta la regla… Pero mi favorito del absurdo creo que es sin lugar a dudas es la creencia bangladesí de que as mujeres deben enterrar las compresas una vez usadas ya que así se evitará que atraigan a los malos espíritus.

 

Vamos, y lo siento por la expresión, pero para mear y o echar gota. En fin, vuelvo a darles gracias al destino por haberme dejado nacer en el lado bueno del mundo. Yo en los días en los que la mujer de rojo me visita soy partidaria de ponernos lo más guapas, a la par que cómodas posible. Por ello hoy me decanto por conjuntarme un modelito de poncho negro de la firma Thinking Mucon un 90% de algodón orgánico y 10% de cashmere; y dándole un toque de color con mi bufanda beige y granate de la misma firma y confeccionada con 90% lana merino y 10% cashmere.

 

Woo, woo, y más woo… Aquí os dejo por hoy, otro día quizás os explique mi postura sobre a qué huelen las nubes (el sector femenino sabrá de que hablo); mientras tanto, yo me voy a comerme el mundo con mi amiga la mujer de rojo y mi súper conjunto de poncho negro y bufanda beige y granate de Thinking Mu. Por cierto, no lo olvidéis, este viernes es el #GreenFriday y los descuentos de Dothewoo.com son inmejorables. Yo ya le he echado el ojo a algunas prendas que van a ser la envidia de mis círculos.

 

 

 

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload