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Prohibido casarse en verano

17.07.2018

Hay cosas que lo siento mucho pero no entran en mi raciocinio. Es más... Por muchas vueltas que le quiera dar, es que no lo cojo ni por los pies ni por la cabeza. Y es que si realmente te paras a pensarlo, reconócelo, me darás la razón. Estoy hasta por hacer una campaña en Change.org para pedir firmas y concienciar a la gente para que no lo haga, no lo piense e incluso, llegaría aún más lejos en mi veta anárquica: pediría a juzgados, hombres de paz y portavoces religiosos que lo prohibieran. Y es que debería estar prohibido casarse en verano.

 

Estaréis pensando los que leéis ahora LAS IDEAS DE GALA ¡madre mía, esta chica! ¡Se le ha ido la cabeza! Pero no es así. Si lo piensas detenidamente te darás cuenta de que mucho de lo que escribo tiene su parte de razón.

 

Y es que este sábado tengo una boda. Una boda a las seis de la tarde con toda la calorina en mitad de un pueblo perdido en la nada en plena estepa castellana y los termómetros anuncian temperaturas que rondan los cuarenta grados. Sólo de pensarlo tiemblo. 

 

Le pregunté al novio hace meses que cómo es que se casaban en dichas fechas (un 21 de julio) y la contestación fue patidifusa: por que es el fin de semana después de el mundial de futbol y así no nos coincide. Fíjate lo que me importará a mi un puñetero (perdón por el taco) partido de fútbol. Ni que mi vida, como la de muchos invitados girara en torno al fútbol.

 

¡¡¡Y a las seis de la tarde!!! En pleno apogeo donde el sudor de las altas temperaturas se entremezclarán con el maquillaje creando una masa pegajosa en mi careto y en el resto de las invitadas. 

 

Y yo por lo menos puedo lucir mi Vestido Eucalipto de la firma Alolola confeccionado con Lyocell orgánico (que para quien no lo sepa es una fibra que sale directamente de la materia prima de los árboles con un proceso respetuoso con el medio ambiente y una de las ventajas ecológicas de este material es que la materia prima proviene de plantaciones forestales sostenibles y tiene menor impacto que el algodón orgánico ya que el consumo de agua es más pequeño). Pero el lyocell no solo es beneficioso para el planeta sino que además es idóneo para el cuidado de la piel ya que la suavidad del tejido previene la irritación cutánea proporcionando un gran confort a la hora de vestir.

 

Al menos iré "fresquita" dentro de lo que cabe. No como el pobre género masculino, que según la invitación debe ir con chaqué a la boda. Sólo de pensarlo creo que me va a entrar el sarampión.

 

Y es que lo siento mucho, pero una boda en estas fechas, o en agosto fastidia un montón ¿Y que me decís de la gente que se quiere ir de vacaciones y por culpa de un compromiso de este tipo tiene que retrasarlas? Por que conozco varios casos en los que llevan todo un año soñando con las vacaciones y por culpa de bodas como ésta tienen que retrasarla, encareciendo sus viajes, complicándoles la vida a más no poder.

 

Y encima de tarde. Ya podrían casarse de mañana. A eso de las 11, que todavía no hace un calor espantoso y el maquillaje no se ha convertido en una plastilina en tu cara. Pero no... ¿cómo iban a pensar en los invitados? Y luego se ofenderán si no vas a la boda. Pues si se casaran a las once, a la una estás ya en el coctel, con el aire acondicionado a tope y sientes que el dineral que has pagado por maquillarte y peinarte no ha caído en saco roto.

 

Woo, woo, y más woo... Podría seguir y seguir sacando puntilla al lápiz y criticando el por qué debería estar prohibido casarse en verano. Estoy segurísima que mientras me leéis me dais la razón, aunque no lo queráis reconocer en voz alta. 

 

 

 

 

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